Qué casa me puedo permitir

Dinos lo que ingresas y lo que tienes ahorrado, y te decimos hasta qué precio puedes mirar sin ahogarte. Y, sobre todo, cuál de las dos cosas te está limitando.

Tu situación

Lo que entra en casa después de impuestos, sumando a las dos personas si compráis en pareja.
Coche, préstamos personales, tarjetas aplazadas. Si no tienes, deja un 0.
El dinero que puedes poner sobre la mesa, sin contar el fondo de emergencia.
A más años, cuota más baja pero más intereses en total.
Si no lo sabes, deja el que viene: es un valor razonable hoy.

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Puedes mirar hasta

145.161 €

de precio de vivienda, con una cuota de 551,34 € al mes durante 30 años.

Para esa casa necesitas 45.000 € ahorrados: 29.032 € de entrada y 15.968 € de gastos de compra. El banco pondría los 116.129 € restantes.

Lo que te frena es el ahorro, no el sueldo. Con tus ingresos podrías pagar una cuota de hasta 980 €, pero el banco solo financia el 80 % del precio y los gastos no se financian.

Con unos 0 € más de ahorro dejarías de tener ese techo y pasarías a estar limitado por tus ingresos. Es una buena noticia: el ahorro depende de ti y del tiempo.

Esto es un techo, no un objetivo. Que puedas llegar a 145.161 € no significa que debas. Comprar en el límite de lo que te aprueban deja sin margen para una avería, una baja o una subida del Euríbor. La regla del 35 % es la que usa la banca para protegerse a sí misma, no a ti.

Los dos techos, y por qué importa cuál te frena

Para comprar hay que superar dos filtros a la vez, y basta con fallar uno:

  1. El de los ingresos. La banca española no suele aceptar que la suma de todas tus cuotas pase de alrededor del 35 % de lo que entra en casa. Con 2.800 € netos, eso son unos 980 € de cuota máxima, menos lo que ya pagues de coche o préstamos.
  2. El del ahorro. El banco financia el 80 % del valor, así que el 20 % lo pones tú, más los gastos de compra, que rondan otro 10 % y no se financian. Necesitas en torno al 30 % del precio en efectivo.

Saber cuál de los dos te limita es lo que hace accionable el resultado. Si te frena el ahorro, la solución es tiempo y constancia, y tienes un objetivo concreto. Si te frenan los ingresos, ahorrar más no sube el techo: hay que ajustar la zona, el tamaño o el plazo.

El plazo: la palanca que más engaña

Alargar de 25 a 30 años baja la cuota y sube el precio al que puedes optar. Parece magia, pero estás pagando cinco años más de intereses. Si alargas el plazo para llegar a una casa, comprueba en el cuadro de amortización cuánto te cuesta esa decisión en total.

Lo que este cálculo no sabe de ti

  • Tu estabilidad laboral. El banco mira el tipo de contrato y la antigüedad, no solo la cifra.
  • Tu historial. Estar en un fichero de morosos o tener muchas deudas pequeñas puede tumbar una operación que sobre el papel encaja.
  • Los avales. Con aval del ICO para jóvenes o con avalistas familiares, el techo del ahorro puede desaparecer casi por completo.
  • El valor de tasación. El banco presta sobre el menor entre precio y tasación. Si la tasación sale baja, tienes que poner tú la diferencia.

Un consejo que no es un número

El límite que calcula esta herramienta es el que usa la banca para protegerse a sí misma, no para protegerte a ti. Comprar justo en el techo deja sin margen para una avería, una baja o una subida del Euríbor. Miraqué pasaría con tu cuota si el Euríbor sube antes de decidir hasta dónde estirarte.

Cómo calculamos este resultadoSupuestos revisados el 11 de septiembre de 2026Todas las calculadoras