Cómo calculamos el efecto del aval del ICO

Tres restas. Una a tu favor, dos en tu contra, y la tercera es la que decide.

De dónde sale cada cifra

Todo parte de una sola diferencia: sin aval el banco financia el 80 % y con aval puede financiar el 100 %. Lo demás son consecuencias de esa línea.

1. El efectivo que dejas de necesitar

efectivo sin aval = precio × (1 − financiación) + precio × gastos
efectivo con aval = precio × gastos

Con una vivienda de 200.000 €, unos gastos del 11 % y una financiación habitual del 80 %:

  • Sin aval: 40.000 € de entrada + 22.000 € de gastos = 62.000 €
  • Con aval: solo los 22.000 € de gastos = 22.000 €
  • Diferencia a tu favor: 40.000 €

Fíjate en que la entrada desaparece entera y los gastos no se mueven ni un euro. Es deliberado: el aval no cubre los gastos de compra. Los impuestos, la notaría, el registro y la gestoría hay que tenerlos en efectivo con aval y sin él.

2. Lo que cuesta al mes

Pedir prestado el 100 % en vez del 80 % significa pedir 40.000 € más. Con la fórmula de la cuota francesa, al 4,25 % y a 30 años:

  • Cuota sin aval: 786,82 €
  • Cuota con aval: 983,53 €
  • Sube 196,71 € al mes
  • Y a lo largo de toda la hipoteca pagas 30.814 € más de intereses

3. El número que de verdad decide: el tiempo

meses de adelanto = efectivo que dejas de necesitar ÷ lo que ahorras al mes

Con 500 € ahorrados al mes, reunir esos 40.000 € de entrada habría llevado 6 años y 8 meses.

Esa es la pregunta real que resuelve el aval, y por eso la calculadora la pone junto a las otras dos: no es «¿salgo ganando?», sino «¿cuánto vale para mí comprar6 años y 8 meses antes, sabiendo lo que cuesta?». Es una pregunta que solo puedes responder tú, y depende de si pagas alquiler mientras tanto, de cómo se muevan los precios y de tus planes.

Los supuestos, dichos en voz alta

  • La financiación con aval llega al 100 % del menor entre el precio de compra y el valor de tasación. Aquí suponemos que la tasación no queda por debajo del precio. Si queda por debajo, la diferencia la pones tú y el efectivo necesario sube.
  • El tipo de interés es el mismo con aval y sin él. En la práctica no tiene por qué serlo: un préstamo al 100 % es más arriesgado para el banco y puede salir algo más caro. Si tu banco te da dos tipos distintos, el coste real del aval será mayor que el que sale aquí.
  • El plazo es el mismo en los dos escenarios, para que la comparación sea limpia.
  • No se comprueban los requisitos de ingresos ni el precio máximo, porque dependen de tu provincia y de tu comunidad autónoma. Están en lapágina oficial del ICO.

Qué es exactamente el 20 % o el 25 %

Es la parte del préstamo por la que responde el Estado ante el banco, y sube al 25 % si la vivienda tiene calificación energética D o superior. No cambia tus cuentas: en los dos casos el efecto para ti es el mismo, que la financiación pueda llegar al 100 %. Por eso esa cifra aparece como nota al pie de la tabla y no dentro del cálculo.

Tampoco cambia tu deuda. Si dejaras de pagar, el aval hace que el banco cobre esa parte del Estado, pero tú se la sigues debiendo a quien la haya pagado.

Última revisión: 16 de septiembre de 2026.